Aconteció que estaba el vendedor en su venta,
y llegó este niño de ocho años preguntando el precio de la pistola láser,y al enterarse se alejó por unos instantes,y al regresar el vendedor le preguntó," en qué topamos",y el niño le dijo,...Señor,¿Como se hace para convencer a una abuela...?.El vendedor le dijo."Pon un beso sobre su mejilla,y hablale del incommensurable amor".El niño dió las gracias y se alejó nuevamente.Regresó,y el vendedor le preguntó,"Como nos está yendo",y el niño le dijo,"No está resultando mucho".Entonces el vendedor le dijo,"Es el momento de quemar las naves"."Dígale que su indiferencia está provocando en su pecho un dolor".No alcanzando el niño a dar paso al segundo punto,ni el vendedor a terminar su instrucción,cuando apareció la abuela:"¿De qué se trata todo esto",preguntó."Primeramente,del incommensurable amor de su nieto",respondió el vendedor.
_"Si hasta me ha besado",dijo la buela.
_"Ahí tiene usted",dijo elvendedor.
_"Sabía que esto iba a ser puro gasto",se quejó.
Antes que el vendedor hurgase en su arsenal,el niño sacó de su pequeña vida y gran inteligencia esta bomba de racimo:"No importa abuela ,si me la compras o nó...yo te quiero igual como te dije".
_"yÁ,YÁ ,YA,",dijo la abuela,"Pero nó la de dos mil quinientos".
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