
No te lo puedo contar,
tienes que venir.
Como han venido los pájaros,
como viene la lluvia (a su casa).
Después me dirás
si lo soñaste,
o fuiste tú el estudiante
lleno de sueños,
o el animeño
que cruzaba el puente
mil veces al año.
Debajo
del impermeable
gris acero,
hay un cuerpo
de corazón rojo.